domingo, 11 de mayo de 2008

La anciana



La anciana

Era vieja y arrugada,
era gentil y era sabia.
Sus manos cansadas y muy morenas
tocaban Su creación con suavidad.

Porque era Dios,
o así le llamaríamos
mucho después,
especulando sobre el pasado.

Meditó, murmuró,
y las ideas en su cabeza se entremezclaban
tal como su blanco y ensortijado cabello.
La culminación planeaba.

Mucho lo pensó,
o tal vez casi nada,
porque el tiempo no era nada,
aún tenia que venir.

Luego de mucho divagar y calcular
el Plan de Dios estaba hecho.
El plan de ella ahora iniciaría
por lo que se levantó.

Y dijo: "Venga la luz",
y la luz después acudiría.
Y dijo: "Surjan el tiempo y el espacio",
y el Universo luego vendría a ser.

Y así todo preparado y en camino
volvió a tenderse en la arena.
Miles de millones de años pasarían
para que la culminación de su obra existiera.

Tal como ella que mucho había vivido,
así aquel ser existiría.
Al final este solo un día tendría,
para ser feliz dando la vida.

Así abrió finalmente la mano
y de ella saldría todo lo que conocemos.
Vendría al fin la efímera.
Luego de todo preparado Dios murió.

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Las efímera puede vivir varios años como larva, pero que al alcanzar la edad adulta se convierte en un insecto alado que solo vive unas cuantas horas o días, de ahí su nombre.

Me inspiré en las fotos de la anciana de la exposición "Ashes and Snow" para escribir este texto.

Foto de:
http://www.flickr.com/photos/swissbones/209313303/

4 comentarios:

Kentucky Freud Chicken dijo...

¡Wow! No sabía que también le dabas a la poesía. Opinaría, pero soy muy malo para esto.

Christian dijo...

Pues ya seremos dos malos en poesía. XD

STELLA MARIS TABORO dijo...

me impactó tu poema.
un abrazo fuerrrrrrte

Christian dijo...

Gracias Stella, y qué gusto tenerla por aquí. Reciba también un fuerte y cordial abrazo.